viernes 27 de enero de 2012

¡BASTA DE HERIR A LA NATURALEZA! NO A LOS MEGARECITALES A CIELO ABIERTO


Todos los hemos visto, imponentes, llenos de luces y humo, con un sonido capaz de despertar a los ángeles dormidos del Apocalipsis y de dejar a sus respectivas trompetas a la altura de una cornetita de carnaval.



Son espectáculos grandiosos, pero, MUY CONTAMINANTES.


La cantidad de energía eléctrica que se consume en cada recital, mas la ya consumida en los ensayos y pruebas de sonido es también grandiosa.


El transporte de equipos y personal necesario para su desarrollo sumado al utilizado por los millares de concurrentes dejarán una imborrable huella de carbono como una infamante cicatriz en la delicada piel de nuestro maltratado planeta enfermo.


Los equipos, eléctricos y electrónicos utilizados, así como los instrumentos, están totalmente construidos con costosos componentes cuya materia prima fue extraída de minas (a cielo abierto en muchos casos), que contaminan y envenenan el medio ambiente y la naturaleza utilizando además cantidades industriales de agua potable, procedente de deshielo glaciar en muchos casos, a la que se le podría dar un mejor uso seguramente.

Ni hablemos de la pirotecnia y la contaminación que produce tanto su producción como su uso y de los peligros que encierra.


Los músicos por otra parte, en estos espectáculos se deben trasladar en algún tipo de transporte también contaminante, muchos, en algunos casos miles de kilómetros hasta llegar al destino de su presentación. Y lo peor es que el público debe proceder igual, añadiendo a la contaminación ambiental la congestión del tránsito y los accidentes que se derivan de la misma. Ni hablemos de las molestias ocasionadas a los vecinos del barrio donde se desarrolla el recital.


He notado con perplejidad que muchos de estos artistas (y también su público) se adornan con aros, piercings y otros adminículos de metal necesariamente incorruptible tipo oro, platino o aceros especiales el que también es necesario extraer de emprendimientos mineros contaminantes.


En ocasiones de grabar sus creaciones, para posteriormente comercializarlas en establecimientos del rubro ( los que al gasto de iluminación suman el del permanente sonido), viajan también miles de kilómetros innecesariamente, por caso a los Estados Unidos, con la consiguiente contaminación perfectamente evitable ya que aquí hay excelentes estudios de grabación y también muy buenos músicos que pueden acompañarlos sin tener que recurrir a los extranjeros, que suelen ser coterráneos de los dueños de las mineras que contaminan y depredan.


En fin, creo sin temor a equivocarme, que para acompañar sus excelentes creaciones cuyo mayor mérito está en la poesía de la letra, en la preocupación social que denota la misma, adecuadamente condimentada con el infaltable sentimentalismo del caso y no en los acordes y la armonía que no son ni tantos ni tan complejos, con una sencilla guitarra de las denominadas criollas, o a lo sumo dos, y algún elemento de percusión para llevar el ritmo alcanzaría perfectamente.


Restaría solamente solucionar el tema de como llegar adecuadamente a toda una multitud sin amplificación, pero como ya analizamos se trata de que no sea una multitud.


Una serie de pequeños recitales en lugares también pequeños y cerrados, (digamos dos o tres por fin de semana), solucionarían este grave problema para con la naturaleza y el medio ambiente.
Recitales de cámara como se los llamaba antes, cuyo público es gente del lugar que puede perfectamente llegar al sitio  caminando, y mediante el pago de una módica entrada que garantice la sencilla y frugal subsistencia de los artistas, disfrutar del mismo sin aglomeraciones estresantes, lejos de la alienante muchedumbre, sin peligros y en perfecta armonía con la madre tierra.
Volver a lo sencillo y a lo natural, revitalizar aquello de "lo pequeño es hermoso". Hacer verdaderamente del arte una experiencia holística y espiritual alejada del mundanal ruido y respetuosa de la naturaleza.


La Pacha Mama Gaia nos lo agradecerá.

Haga circular este pedido entre sus allegados con el fin de recolectar adhesiones para presentar en el Congreso una ley que prohiba este tipo de eventos.

Salvemos a la naturaleza y también a nuestros maltratados oídos.
Ver también: http://loscanichesdeperon.blogspot.com/2012/01/la-familia-rockefeller-accionista-de.html

5 comentarios:

Daniel dijo...

Y el escabio? Plástico y chapa a rolete; y millones de hectolitros de agua para hacer esos brebajes que extasían a los pendejos desenfrenados. Sunescándalo! Adonde vamos a ir a parar.

Florcita dijo...

Daniel: y para hacer vino TAMBIÉN SE USA CIANURO!!!!

Gringoviejo dijo...

Epa,epa,no se metan con ese tema.Además siempre tendremos el "orgánico",hecho a pura juerza e´ pata.De la sidra no hablemos porque las semillas de manzana contienen arsénico (o cianuro no se)y parece que bastante.

ram dijo...

Usted no entiende, el "ecologismo" hace a la salud espiritual - ESPIRITUAL - de esas almas buenas. ¿Qué es eso de pretender asociarlo a la realidad de verdad, verdadera?
Y tampoco se olvide que los fardos de guita que mueve la cosa "ecológica" son papeles impresos, de alto costo y complicados procesos químicos más diversas tintas, todo un combo un poquitín contaminente, no?.

68 y contando dijo...

Yo me sumo. Pero con el escabio no, un poco de ecologismo está bien, pero tampoco la pavada

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